Un Buen Periodo

Hace un año reflexionaba sobre el día de la mujer, que lo son todos aunque solo nos den uno y hace sólo dos me mordía los labios con disgusto y fruncía las cejas esforzándome en comprender el anuncio que me miraba a dos metros de mi nariz.

Colgado en el vagón de un tren en Londres podía haberlo leído seguramente en cualquier gran capital occidental y moderna, multirracial, integradora e igualitaria y en este caso, además, pionera de movimientos asociativos como el feminismo.

Me miraban los ojos grandes y tristes de una joven mujer de color (negro) con la siguiente leyenda sobre su cabeza: “El peor periodo de su vida”. Al margen de la foto explicaba cómo en situaciones de conflicto armado, tras una catástrofe natural y en campos de refugiados suelen escasear productos higiénico-sanitarios para la mujer. (Vamos, que no hay compresas desechables)

Y añadía que así, las mujeres en tal situación “se ven obligadas a sufrir esa humillación cada mes” y solicitaban un pequeño donativo para “comprar algo de dignidad” para esas mujeres.

Y me quieren salir las palabras a borbotones porque no sé por donde empezar ante semejante despropósito…

Como firme defensora de la copa vaginal y por motivos tanto de salud como ecológicos, no voy a entrar a desglosar por qué las compresas desechables no me parecen lo más indicado en este caso (las reutilizables quizás…) y no pretendo cuestionar las iniciativas caritativas o solidarias.

Pero ninguna de esas es la verdadera cuestión.

No se compra dignidad con una “toalla sanitaria” (hasta el nombrecito se las trae), ni el sangrado cíclico femenino es una humillación. Al parecer no hemos avanzado nada desde que griegos, romanos y judíos apartaban a la mujer cuando esta era impura, cuando lo que su sangre o ellas mismas tocaran arruinaba cosechas y era en general causa inequívoca de todo tipo de males y desastres. Y menciono esas tres por ser grandes civilizaciones en que se sustenta la sociedad occidental, pero no son las únicas en esa línea.

La humillación es un concepto humano, social, cultural, consensuado o impuesto y finalmente transmitido… así que  resulta que siglos o milenios de tradición pesan más que la evidencia. La menstruación es un proceso natural, la sangre el fluido que corre por las venas de ricos y pobres, de hombres y mujeres, y la vagina (sí he escrito vagina) al parecer es tabú, especialmente según lo que entre o salga de ella.

La etiqueta, la vergüenza, la humillación y la indignidad la hemos sufrido, y la sufrimos aun de distintas maneras pero no por sangrar sino por sentir lo que nos han indicado como correcto, por tragar con roles establecidos por una cultura que se permite aún anuncios en esos términos sin sonrojarse, revelando inocente que ciertos patrones siguen ahí, enganchados como sangujuelas, a veces latentes, a veces activas y cebonas pero perfundiendo ponzoña tenaces en nuestra realidad desde que los hombres empezaron a reescribir las normas sobre las de la Madre Naturaleza, y ya carece de importancia si el origen fue la necesidad de control o el estupor al contemplar a un género que sangra y no se muere…  ¿Cómo pueden seguir estos esquemas  tan inmóviles ?

La sociedad, en lo esencial, si ha cambiado muchas veces no se siente. Hombres y mujeres recibimos con naturalidad estos mensajes, ajenos al chirriante aviso de que pisamos sobre cimientos corrompidos que hay que restaurar, y callamos, y al callar consentimos, y al consentir refrendamos y perpetuamos.

Esta visto que la mujer necesita un día, pero para dejar de avergonzarse por serlo, y todos los siguientes para estar orgullosas de su femineidad, y generaciones para educar desde ella a sus hijos y a sus hijas y a sus padres y a sus madres y a sus familias parejas y amantes.

Y hoy en nuestros tiempos, pero sobre todo hoy, en el día de hoy, ambos géneros deberían tomarse un tiempo para reflexionar y renovar algunas cosas.

Ese sería un buen periodo para empezar.

¡Feliz día!

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5 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Mariana
    Mar 10, 2014 @ 22:08:06

    qué locura algo así en Londres… esa gente no ve el daño que hace todo lo que lleve plástico por ahí afuera… tu pluma siempre precisa. mil besitos

    Responder

    • mariate1970
      Mar 11, 2014 @ 15:05:24

      Sí, la idoneidad es más que discutible, pero a mi aún me asombra más la condesdencia occidental que tradicionalmente ha envuelto a la caridad… y lo arraigada que sigue la vergüenza en la identidad femenina. Se nos va a pasar la era de Acuario sin darle la vuelta?
      Muchísimas gracias pr leerme y comentar. Besos

      Responder

  2. mariate1970
    Mar 09, 2014 @ 23:21:23

    Gracias!!! La verdad es que el parón fue largo (de más)… que te voy a contar 😀
    pero como no comentaste nadita nadita en los últimos tres, creí que con tanto silencio había perdido a mi fan más fiel ( y me lo tendría merecido).

    Responder

    • David
      Mar 10, 2014 @ 20:09:57

      La verdad es que un día por otro me quedaron sin comentar los anteriores y hasta este… Fue mi culpa, no tuya. Prometo contestar los siguientes pronto como te tenía acostumbrada. Cosas de la domesticación que diría el Principito… Ya me contarás que tal todo. Mas besos…

      Responder

  3. David
    Mar 09, 2014 @ 19:50:30

    Queridísima, que genial volver a leerte. Como siempre muy acertados tus comentarios. Cuidate mucho y sigue con ese buen hábito de compartir tus pensamientos. Besísimos.

    Responder

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