Goa Velha: Catolicismo portugués y colonial

No es fácil adivinar que sigues en la India paseando por Goa Velha, ni siquiera que estás en los trópicos. Tan sólo pequeños detalles lo delatan, pero no la arquitectura, y tampoco la vegetación que no es aquí tan obvia… salvo por un detalle, especialmente si como yo la visitas a mediodía: El calor es abrasador y agradeces que el aire se mueva por caliente que esté.

Al norte de Panjim y bordeando el mar se accede a este reducto católico y colonial, en el que las notas exóticas y cierta sencillez compensan el habitual exceso de los templos lusos.

En pocos metros se alzan tres iglesias muy diferentes:

Losa en Santa Catalina

Losa en Santa Catalina

La pequeña y recogida capilla de Santa Catalina, vacía por dentro y rodeada de restos de tumbas y piedras talladas en una mezcla de iconografía y caligrafías de oriente y occidente.

La Catedral de Goa, la más grande de Asia. Blanca y sencilla, amplia y colonial, .

Y por fin la Iglesia de San Francisco Javier, que evangelizó estas tierras goanas y al que se le tiene especial devoción, ya que falleció aquí y su cuerpo permanece incorrupto y conservado en el ala derecha de la iglesia, que solo abandona en fechas señaladas. El año que viene le toca salir en procesión.

Es ésta sin duda, y no sólo por la momia, la más interesante de las tres. Su fachada es inhabitual en Asia o en cualquier colonia. No es blanca, no es lisa, desde el rosetón hasta la piedra te traslada a Europa.

Una vez dentro hay multitud de detalles sorprendentes: Desde la disposición de las velas que recuerda a los templos chinos más que a una iglesia católica, a la expresión naif de alguna de sus imágenes o la violencia que refleja su cristo crucificado en la cantidad de sangre que mancha su cuerpo.

Se reserva un ala del claustro para el descanso de los peregrinos, y es que vienen de lejos y tienen poco, pero aquí, entre el calor y las costumbres, lo mismo te sientas en el suelo que en una silla para charlar con una señora de sesenta años. Y si tienes sueño, pues donde estés te echas a dormir. El patio es fresco y ofrece cobijo del sol y de la lluvia, que más se puede pedir.

Velas católicas al estilo asiático

Velas católicas al estilo asiático

Para los hindúes es costumbre que las poojas u ofrendas tengan un precio fijo. Aquí igual, y si quieres ofrecer una misa, o dos, o que se diga el nombre de alguien una vez, o más… tienes que cubrir el formulario con los datos y la pasta adjunta en el cepillo, y tus plegarias será atendidas.

Para bien o para mal lo espiritual en la India es cotidiano, así que nadie oculta que toma decisiones en función de costumbres ancestrales, supersticiones o la opinión del astrólogo. Igualmente, a los Brahmines y a los curas hay que mantenerlos para que puedan realizar sus labores sin preocuparse de asuntos mundanos. La transparencia y normalidad con lo que todo ello sucede hace que nuestra forma de hacer las cosas  parezca a veces un tanto absurda.

Tendré que volver en otra ocasión en cualquier caso porque al parecer hay un par de lugares más dignos de visitar, como un museo de cera que se promete horripilante.

Fotos:

Lápida / Gravestone

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