Kovalam y su Entorno: Benidorm en la India y Otras Opciones

Playa, paseo, tiendas y restaurantes en primera línea, hamacas, sombrillas, todo por y para el turista, para el turista… extranjero.

Esta playa del sur muy al sur de las Islas Británicas o puede que de Rusia acoge no solo a estas nacionales pero si en una aplastante mayoría en temporada alta. Puedes oír hablar sueco, alemán, francés inglés o ruso e incluso chino en cuestión de metros. Y como suele ocurrir en estos casos la playa no es gran cosa, y además tiene cierto peligro. Todos los años el mar se traga algún visitante que se fía de unas olas potentes y traidoras.

Kovalam, Playa del Faro . Hay gente, pero la tengo detrás.

Kovalam, Playa del Faro . Hay gente, pero la tengo detrás.

Aquí, acercarse a la playa después de las 10 de la mañana requiere mucho valor y poco cerebro. El sol es abrasador de una forma agresiva… en cuestión de minutos puedes tener quemaduras que a los dos días se manifiestan en forma de ampollas en la piel.

Los residentes locales, que no se terminan de acostumbrar a la presencia de “suecas” y no suecas enseñando tantas carnes, pasean y pasman embobados o hacen chistes entre ellos a prudente distancia (algo más de lo que alcanzaría una piedra lanzada certeramente) y se ríen como si tuvieran cinco años y alguien hubiera mencionado los cuartos traseros usando la palabra de cuatro letras.

Los más acostumbrados a tratar con las turistas, que a veces dominan varios idiomas, no pierden oportunidad de tener una conversación por muy absurda que pueda ser. Me pregunto si fantasean con la idea de la rendición romántica de la extranjera de turno como si fuera una cuestión estadística… van 782… ¡La próxima cae!.

Barca de Pesca. Kovalam

Barca de Pesca. Kovalam

Ofertan ropa, fruta, agua, te alquilan hamacas y sombrillas y te las instalan donde quieras, una y otra vez… y en comparación con la ciudad, es bastante caro. Un zumo puede costar desde tres veces más que en Trivandrum hasta… vete a saber. Y es que el turismo de esta ciudad costera con magnífico pescado pasa de una semana a un mes aquí pensando que todo es muy barato, en una burbuja en la que no dejan de medir el gasto por su moneda de origen.

Es además uno de los pocos lugares de Kerala donde es fácil conseguir alcohol (caro) y lícito consumirlo abiertamente.

Y no es que no se acerquen indios a estas playas. Muchos, y especialmente los domingos. Familias enteras se bañan y juegan con las olas. Ellas con la ropa que lleven, da igual, lentejuelas submarinas… ellos desde camiseta y dothi hasta minúsculos bañadores, todo vale. Lo que no hacen es tomar el sol.

Dicho todo esto, Kovalam tiene auténticos devotos que vuelven año tras año. Yo no le acabo de ver la gracia, como a Benidorm y en general al turismo playero y clásico residencial, pero existe alguna otra opción.

En Kovalam hay tres playas seguidas desde la parada del autobús: La negra, la del faro y Rockholm (el nombre de un hotel que hay encima). A la primera acude masivamente la población local.

La segunda es la del paseo, donde no dejarán de ofrecerte de todo ni por un instante.

Pescadores recogiendo las redes en Kovalam

Pescadores recogiendo las redes en Kovalam

En cualquiera de estas dos es más cómodo estar cuando baja la temporada del turismo extranjero a partir de marzo o abril.

Eso sí, si te acercas lo suficientemente temprano, en ellas podrás ver a los pescadores sacando las redes del agua a ritmo de canción, tirando de las cuerdas de las que cuelga la red… una forma de arrastre que pueden ejercer porque el agua está tan caliente que no importa meterse en ella para faenar.

Rockholm está más aislada pero al tiempo, vigilada desde el acceso privado del hotel, así que es segura y tranquila. Rodeada además de rocas y un pequeño acantilado no es fácil darse cuenta de que estás tan cerca de la civilización.

Rockholm Beach

Rockholm Beach

Por si fuera poco, solo una frutera y un encargado de las hamacas suelen andar por allí, y es raro encontrar más de 10 personas, así que impera la calma… menos en el mar, que es bravo y retorcido, pudiendo recibir una embestida de una ola desde la dirección más insospechada y cuando menos te lo esperas.

Se tardan unos quince minutos andando el camino desde Rockholm a la parada del autobús local (14 rupias sin AC y 26 con él) que en media hora escasa te lleva desde el East Fort. Y se hacen bien a la ida cuando el sol todavía no está alto, pero… ¡ay!a la vuelta.

Incluso puedes parar a comer algo en el Sunrise, cogiendo un callejón en el final del paseo de la playa del faro: Vegetariano muy lento pero casero y muy sabroso, es una de las mejores opciones calidad precio (aunque en comparación con la ciudad siga siendo caro). Más a la vista, en un primero, el Fusión es una solución más elegante y de mayor precio, pero no abusivo para lo que da.

Pulinkudi

Pulinkudi

Por el pescado, salvo que tiene muy buena pinta, no me pregunteis, que no está el presupuesto para bromas.

Y claro, también se puede uno quedar a dormir y aprovechar para contemplar la hermosa puesta de sol sobre el Mar de las Laquedivas.

Hay otras playas más bonitas y salvajes aunque algo más a desmano como Pulinkudi o Chowara un poco más adelante, a las que normalmente sólo van los turistas que se hospedan en los lujosísimos resorts adyacentes. En el entorno tanto de estas como de Kovalam, es fácil encontrar clínicas de tratamientos ayurvédicos que atraen también a su turismo específico.

Kovalam es una opción cómoda y tranquila con un gran rango de oferta hotelera para descansar unos días o para ir y venir desde Trivandrum, y que en mi opinión gana con la temporada baja aunque (o porque) parte de las tiendas y los locales estén cerrados.

El álbum:

Rockholm Beach

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