Varkala: La Roca, la Arena y el Mar

Varkala es una localidad costera de Kerala no muy grande al norte de Thiruvananthapuram a la que es fácil llegar en autobús, aunque tarda al menos hora y media, o en tren, desde media hora en adelante.

Varkala Beach

Varkala Beach

Pero no es el pueblo o la visita a su curioso templo lo que atrae masivamente a turistas extranjeros o incluso a los locales, sino las playas que tendidas a los pies de un escarpado acantilado, se extienden hacia el norte, ajenas sus blancas arenas y las olas azules que las golpean a todo lo que ocurre arriba, en el paseo del acantilado.

Y es que en la primera y mayor de las playas de Varkala conviven mundos complementarios e independientes… en su primer tramo, ocupado mayoritariamente por la población local, los bañistas se alternan con los creyentes que se acercan a los manantiales que nacen en la roca y se bañan en ellos ya que este agua se considera sagrada.

Más adelante. la palidez en la piel de los bañistas así como la escasez de tela en sus trajes de baño evidencian el cambio de público. Aunque hay tumbonas, y sobre todo sombrillas, la cantidad es significativamente menor que en Kovalam, y el perfil del visitante más heterodoxo: familias con niños pequeños, esqueléticos practicantes de yoga, hippies añejos; aunque en general, con escasa tendencia al sobrepeso y en bastante buena forma, probablemente porque las escaleras que a cada tramo comunican la arena con el paseo, allá en lo alto, no son aptas para todas las piernas.

Costa de Varkala Hacia el Norte

Costa de Varkala Hacia el Norte

A las siguientes playas, más pequeñas, se llega caminando por el acantilado. Son tranquilas y el entorno resulta mucho más natural, relajante y atractivo que el de Kovalam, y para gustos, más que el de la playa grande. Por si fuera poco, los pescadores faenan cantando y las águilas y las garzas te sobrevuelan con una familiaridad que impresiona y no quieres pestañear para fijar en la retina tanta belleza, y retener en la cámara cada detalle con la seguridad de que no has tenido que añadir nada, porque era perfecto.

El acantilado es otro mundo. Desde la arena no se aprecia porque se confunde con la vegetación y las pasarelas de madera, pero desde el comienzo del paseo, restaurantes, comercios de artesanía, ropa, sastres, resorts, hoteles, centros de belleza y masaje, ofertas de yoga, ayurveda o reiki se suceden no sólo en primera línea sino bastantes metros hacia el interior.

Despidiéndome del Sol en Varkala

Despidiéndome del Sol en Varkala

Los precios varían según la categoría de hoteles y restaurantes y dependiendo de la temporada. Como en Kovalam, todo es más caro que en la ciudad, pero el alojamiento cuando la afluencia baja y la competencia aumenta, puede llegar a ser bastante económico, desde unas 300 rupias, eso sí, sin lujos.

La vida nocturna, que la hay, aunque yo no la fui a buscar, se concentra en unos cuantos locales con música en directo. No hay toda una industria de la noche como en Goa, y es que aquí, la mayoría busca levantarse temprano para hacer yoga, recibir un tratamiento o simplemente ir a la playa.

La oferta gastronómica es amplia y normalmente, tirando a cara. Yo tuve suerte y comí muy bien y a precio razonable en el Hungry Eye.

Varkala es seguramente la mejor opción cerca de Trivandrum para pasar unos días en la playa para casi todos los gustos. La comodidad se combina con la belleza del lugar igual que la solidez ocre de la roca se funde con la mullida alfombra beige que la arena tiende hacia el océano.

La puesta de sol desde lo alto permite mirar al sol cara a cara, incluso por encima del hombro. Un sol, que como en las Rías Baixas, duerme cada noche en el mar, tiñendo el cielo de naranja y rosa cuando toca el agua.

 Unas fotos de Varkala,

Estanque del Templo / Temple Pond

Y un álbum sólo de pájaros… esa mañana mi cámara no pudo tener más suerte…

Garzas / Cranes

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